La pandemia está en un momento crítico y es necesario tomar decisiones informadas de manera rápida.

El avance de las pruebas diagnósticas ha sido acelerado y, específicamente, las pruebas antigénicas aportan capacidades poderosas para arrojar resultados en 15 a 20 minutos, con precisión analítica y detectando directamente la presencia del virus SARS-CoV-2 que causa COVID-19. 

 

This scanning electron microscope image shows SARS-CoV-2 (orange)—also known as 2019-nCoV, the virus that causes COVID-19—isolated from a patient in the U.S., emerging from the surface of cells (green) cultured in the lab. Image captured and colorized at NIAID’s Rocky Mountain Laboratories (RML) in Hamilton, Montana. Credit: NIAID

Las pruebas antigénicas, permiten identificar etapas tempranas de COVID-19, lo que representa un nuevo potencial para diagnosticar la enfermedad de forma temprana y detectar cadenas de contagio que pueden ser mitigadas de manera rápida y oportuna. 

Ante el reto de dar continuidad a las actividades, la pruebas antigénicas son una opción potente, siendo:

 

  • Rápida (10-15 minutos)
  • Asequible
  • Portátil
  • Precisión analítica

Es necesaria una transformación en la respuesta ante COVID-19, las pruebas de antígeno abren esta oportunidad con alta sensibilidad analítica, y la posibilidad de realizarlas a gran escala para identificar el mayor número de casos.

Su aplicación puede realizarse en practicante cualquier lugar, desde un puesto de diagnóstico rápido en las empresas o industrias, hasta un consultorio, una sala de urgencias o un hospital urbano o rural.

En cualquier lugar donde puede llegar el COVID-19 ahí pueden llegar las pruebas de antígeno para un diagnóstico temprano con oportuno rompimiento de las cadenas de contagio.